viernes, 5 de junio de 2009

Porqué fuman las mujeres?

Alguna respuesta anticipada a la pregunta será: "Por lo mismo que fuman los hombres", simple y rápida, sin embargo, con este tema no quiero excluír al otro género (porqué fuman los hombres), más que nada para centrarnos sólo en uno, separando el machismo aparente de por medio, ya que el fumar afecta a la salud de todos.

Con esta pregunta iremos más allá del tema de la salud, trataremos sobre la estética femenina, la imagen que ahora dan las mujeres al fumar, brevemente mencionaremos que en la actualidad, la cantidad de mujeres que fuman cigarrillos es muchísimo mayor que hace 50 años y que además, el número de niñas y adolescentes fumadoras ha aumentado significativamente, el pretexto para dicho comienzo, son: * La necesidad de sentirse aceptadas, * el deseo de parecer relajadas y adultas, * controlar las emociones negativas, * la moda, el estilo y la publicidad, * el control del estrés, * el control del peso o el temor de subirlo.

Historicamente el consumo de tabaco por parte de la mujer comenzó con un fin: "la igualdad de género". La Gran Guerra fue desastrosa, pero también fue un gran paso para el progreso de la mujer, ya que, mientras el hombre estaba en las trincheras, élla decidió colgar el mandil, ajustarse el pantalón para trabajar y traer el pan a la casa. De esta manera comenzaron a ejercer roles simultáneos y a ganar poder. La imagen de la mujer, como se le conocía, cambió, ya que también decidió prender un cigarrillo; en una época de consumismo en la que se descubría el embriagante poder de la publicidad, la industria tabacalera decidió sacar provecho al insitarles mentalmente que el cigarrillo, mágicamente las hacía ver sensuales y les daba poder. El instrumento elegido para atraer a las mujeres: "el sexo y las películas"; las actrices más famosas y glamorosas siempre tenían un cigarrillo entre los dedos, seduciendo al héroe o destilando inteligencia, poder y misterio. La tan venerada “igualdad de género” y el sentimiento que se le dio a la mujer al sentirse con mayor poder y más sensual, fue una droga (textual).

Realmente como mujeres, no necesitan nada más para irradiar su toque de poder en la fuerza que las caracteriza como género, además de la sensualidad y estética que desprenden, sin necesidad de tener un cigarrillo entre sus dedos y votando humo por la boca, perjudicando así vuestro aliento e imagen (además de su salud por supuesto).

Ahora las cosas están cambiando, ¡Venga ya mujer, apaga ese cigarrillo! y demuestra lo femenina y fuerte que eres sin eso entre tus dedos, en este siglo XXI no necesitas de ello para demostrar la imagén de igualdad de géneros.